Alberga la Preparatoria 7 Concierto incluyente con éxito en su respuesta

Al espectáculo asistieron jóvenes con discapacidad de diferentes centros de desarrollo

La formación de públicos específicos para la promoción de la cultura y las artes consiste en comprender las necesidades del grupo al que se desea dirigir la estrategia. Para el maestro José Antonio Olivo Valencia, estudiante del doctorado en Gestión de la Cultura del Sistema de Universidad Virtual (SUV) de la Universidad de Guadalajara (UdeG), las personas con discapacidad demandan requerimientos específicos que la infraestructura tradicional no cuenta para poder proveerlos, además de que existen jóvenes que cuentan con el sentimiento puro de aceptación o rechazo a un evento y eso es necesario que se comprenda de parte de organizadores y la comunidad artística.

Por tal motivo, luego de la gestión con diferentes sectores, el joven logró desarrollar el Concierto incluyente música clásica y ópera en la Preparatoria 7 del Sistema de Educación Media Superior (SEMS), que se llevó a cabo este viernes 6 de septiembre; evento al que asistieron alumnos del plantel pertenecientes a la comunidad sorda y silentes, así como otros con alguna discapacidad, provenientes de dependencias como el DIF (Sistema de Desarrollo Integral de la Familia), entre otros. En total acudieron alrededor de 300 personas.

Olivo Valencia explicó que, por ejemplo, las personas con discapacidad auditiva sí perciben el sonido, pero lo hacen de manera diferente: con la ayuda de un globo inflado pueden sentir las vibraciones de la música; por tal motivo, el espacio donde estuvieron personas sordas, pudieron contar con este objeto para disfrutar del evento.

Añadió que si a eso se le agregan artistas que son expresivos con manos y rostro, además de un lenguaje de señas cantado, se tienen los ingredientes principales para que las personas con discapacidad auditiva disfruten de un espectáculo que suma música de piano, baile y ópera, tal como se demostró en el escenario del auditorio de la Preparatoria 7.

El organizador contó con la cooperación del director del plantel, el doctor Ernesto Gerardo Castellanos Silva, quien facilitó el espacio e incluso manifestó su interés por la realización de más conciertos incluyentes. Por lo menos, uno cada seis meses. “Quisiera que éste fuera el primero de muchos”, declaró el académico.

 
Siete meses de arduo trabajo

La organización requirió de alrededor de siete meses de trabajo intenso. Olivo Valencia externó: “Se logró con cero presupuesto. Todo fue cuestión de tocar puertas para exponer mi idea. Tocaba una puerta y si me decían que no querían apoyar con talento, con un piano, con su trabajo, yo tocaba la que seguía, hasta que logré mi propósito”.

Agregó que: “No se trata de mí, sino de una comunidad completa que necesita cabida en la sociedad. ¡Yo lo veo! ¡Lo vivo! He tenido amigos que están encerrados en sus casas porque no quieren que el mundo los vea, y mueren de tristeza. ¡Yo lo he vivido!”, subrayó a quien una lesión cerebral le provocó parálisis cerebral al nacer, además de atrofia muscular y epilepsia, enfermedades crónicas y permanentes.

Ejemplificó que en áreas de la cultura una discapacidad se puede ver como algo romántico, “el Cuasimodo encerrado en un campanario”, dijo; pero “cuando lo ves en la realidad, es lo más cruel y cuando alguien no te quiere permitir realizar un proyecto para las personas con discapacidad, en ese caso no me importa suplicar, porque no se trata de mí”.

Sus esfuerzos dieron los frutos deseados. Concierto incluyente, que contemplaba como público a personas con cualquier discapacidad y a quienes no las tienen, contó con la participación de 37 artistas, entre estos la mezzosoprano Elizabeth Viayra, los pianistas Fernando de Lina y María Eugenia Cosío; la bailarina Martha Hickman; además del escenógrafo Charles Buguer. Sergio Ávila Torres fue el intérprete de lenguaje de señas.

La idea surgió por el interés de Olivo Valencia de crear públicos culturales como parte de una investigación que realiza como estudiante del doctorado en Gestión de la Cultura, del SUV. “Conozco a mi comunidad, y sé que las personas con discapacidad no somos tomados en cuenta en casi nada. Y en el arte y la cultura no se organizan eventos incluyentes a los que puedan ir”, expresó.

Está convencido de los beneficios de la música y el arte: “Sé que soy una persona con discapacidad, pero desde el fondo de mi corazón he de confesar que, cuando estoy en contacto con la música, siento que ésta desaparece”, señaló. Su propósito es organizar más conciertos incluyentes de carácter gratuito para que sean accesibles para su comunidad.

  • Boletín Informativo No. 263
    Víctor Rivera/ Martha Eva Loera
    Sábado 07 de Septiembre de 2019
    Zapopan, Jalisco
    Fotografía: Preparatoria 7