Universidades son espacios para favorecer la no discriminación

Académicos dialogan acerca de los retos de las instituciones educativas, en el marco del Día Internacional de la Cero Discriminación

Las universidades son los espacios en los que los jóvenes deben de aprender y fomentar la cultura de la no discriminación, para luego reflejarlo en la sociedad; coincidieron este lunes académicos en el diálogo “Conversación sobre la importancia de cero discriminación en la educación superior”, organizado por el Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA), de la Universidad de Guadalajara (UdeG) y transmitido en redes sociales.

En el marco del Día Internacional de la Cero Discriminación —que se conmemora el 1 de marzo a iniciativa de la Organización de las Naciones Unidas (ONU)—, la investigadora del CUCEA en temas de discriminación, doctora Teresa Prieto Quezada, señaló que la no discriminación no es una opción para las instituciones educativas, sino un deber.

Aceptó que la discriminación es un fenómeno social que se reproduce en las escuelas mediante la negación o invisibilización del otro, naturalizando el maltrato, desligitimando los derechos de los compañeros, obstruyendo su derecho a la justicia o restringiendo sus derechos fundamentales.

Dio a conocer datos de un estudio realizado entre 179 alumnos del CUCEA en los que destaca que el 61 % ha escuchado insultos de diferente manera entre alumnos del centro y hacia quienes forman parte de la comunidad homosexual; 24 % ha realizado este insulto y 15 % de los encuestados ha recibido estos insultos.

 El estudio reveló que 75 % de los entrevistados ha escuchado o presenciado rumores o comentarios negativos hacia otros compañeros, 17 % ha realizado o usado argumentos para hacer rumores y 8 % han hecho este tipo de comentarios de los otros.

“Sigue siendo un problema muy grave la discriminación por orientación sexual, y este trabajo delimita uno de los elementos por los que estas personas son discriminadas. La homofobia sigue siendo una forma de discriminación que niega la diversidad”, puntualizó Prieto Quezada.

El defensor de los Derechos Universitarios, doctor Dante Jaime Haro Reyes, afirmó que la discriminación continúa minando los esfuerzos para conseguir un mundo más justo, equitativo; y en especial, discriminar a las personas por motivos raciales causa sufrimiento individual y debilita la cohesión social.

Señaló que las universidades son los espacios ideales donde se fomente la inclusión y la equidad de manera que este comportamiento se refleje en la sociedad en general.

“El tema tiene un espacio de reflexión en la educación superior, porque la universidad ocupa un lugar estratégico en favor de la construcción de una sociedad más justa e igualitaria, sin odios ni discriminaciones. Y el primer paso de toda universidad pública y privada es que trabajen bajo un modelo de educación inclusiva, es decir, que se garantice la incorporación de quienes son discriminados”, subrayó.

En la charla, el rector del CUCEA, maestro Luis Gustavo Padilla Montes, destacó el este tema que es de “alta prioridad” para la vida cotidiana se aborde para conmemorar este día que lleva a representar el “ser conscientes de la inmensa labor que la UdeG ha realizado por formar a profesionales y el impulso a estudios e investigaciones para ver cuál ha sido la evolución de los Derechos Humanos en la sociedad”.

 Dijo que la educación superior “debe de ser ese faro” que permita que la sociedad avance en un respeto pleno de los Derechos Humanos, donde podamos convivir libre y pacíficamente, “donde nos respetemos, nos reconozcamos y convivamos a pesar de aparentes diferencias”.

Recordó la estrategia implementada por el CUCEA denominada “Estamos contigo”, en la que se busca dar igualdad de oportunidades a los estudiantes que no cuentan con los recursos económicos y tecnológicos para tomar sus clases de manera virtual y evitar la deserción y el rezago educativo.   

La maestra Marcela Páramo, regidora y experta en temas de inclusión y no discriminación, afirmó que la legislación y la normativa para favorecer la no discriminación sirve de poco si no hay un compromiso social desde el gobierno hasta la sociedad civil para que se respeten los derechos humanos y se erradiquen las barreras que impiden la igualdad y la equidad.
“Es importante que comprendamos que todos somos copartícipes en formar una sociedad incluyente, que si no nos unimos y buscamos todos, a través de pequeñas acciones, ir logrando grandes transformaciones, no será posible el cambio sistémico que todos queremos”, indicó.

La charla fue moderada por la doctora Jessica Georgina Arroyo de Anda, directora del Programa Plataforma de Inclusión y Equidad del CUCEA.

  • Boletín Informativo No. 67
    Mariana González-Márquez
    Martes 02 de Marzo de 2021
    Guadalajara, Jalisco
    Fotografía: Cortesía CUCEA